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lunes, 21 de diciembre de 2009

La Ironía del Final

La Ironía del Final

Quédate en silencio
Tus palabras sobran hoy
Por favor no digas nada
Que no deba ser dicho ya

Cállate un segundo
Y deja de llorar
Quédate muy quieta
Pero quédate a esperar
No estoy muy seguro
Pero todo puede mejorar
Todo lo que he dicho
Tal vez se pueda olvidar

Quédate inmóvil
Que no me puedo concentrar
Sólo verte respirando
No me deja respirar

Sólo quiero que te quedes
y que no digas nada más
todo lo que tenías que decir
mejor dicho no puede estar
sólo quiero poder verte
sin tenerte que escuchar
sólo quiero tenerte
y no saber nada más

Esto es lo último,
ambos lo sabemos
por eso quédate un momento
pero déjame respirar

Sólo quiero estar contigo
sólo una vez más
prometo no quebrar la calma
para evitar la tempestad
sólo mírame a los ojos
no sonrías, no te muevas
sólo miarme a los ojos
y sólo vuélveme a besar

Ya se que mañana estarás lejos
aunque a mi lado sepa que estas
mañana no tocare tus labios
mañana no te oiré cantar

Quédate en silencio
no hacen falta más palabras
no gastes más tu boca
no me dejes respirar
nuestra ironía es el suspenso
que terminó al empezar
sólo quítame el aliento
pero no me dejes respirar

tú lo sabes todo bien
pero no hace falta hablar
éste será nuestro final
sólo vuélveme a besar.

"ChristianFlakel"
Colombia

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Sin nombre.

Ese fue el día en que despertó, y hoy aún recuerda el terso aroma que llegaba hasta él, una mezcla suave de café y miel. Sin pensarlo mucho decidió levantarse y averiguar la procedencia de tan dulce encanto; fue a la cocina, a la sala, revisó cada habitación de la casa, pero parecía llegar de ninguna parte. Se preguntó si tal vez venia de la calle, aunque sería eso demasiado extraño teniendo en cuenta que se encontraba en tierra de nadie, en un valle lejano al suroeste de la ciudad. Era un lugar casi desierto, solo habitado por él y el viejo que vivía en una casucha de madera, pero tampoco podría venir de allí ya que la casa de aquel viejo siempre había desprendido un penetrante olor a queso rancio. Luego de dar un paseo alrededor de su casa desistió de su pequeña búsqueda de aquel misterioso aroma convenciéndose de que tal vez se lo estuviese imaginando. Regresó a su casa a preparase algo para desayunar y fue cuando encontró parada frente a la puerta de la cocina una figura andrógina pero de rasgos delicados, como de pinceladas suaves. Su rostro no decía mucho, en sus ojos solo se percibía una frialdad algo inquietante. Al ver aquella figura posada ahí como esperándolo sólo a él, se quedo inmóvil, realmente perplejo, esa figura ya la había visto antes pero no podía recordar donde. Intentó esbozar algunas palabras pero su mente estaba en blanco, fue entonces cuando se percató de que ese suave aroma que lo había hecho despertar procedía de aquella delgada figura plana e inmóvil. Decidió acercarse un poco, pero un instante antes de poder dar el primer paso la criatura lo detuvo con una seña en su mano. Paso un buen rato y ninguno de los dos hizo ningún movimiento, solo se quedaron ahí mirándose a los ojos; él perdido en la frialdad y oscuridad de esos ojos nublados y distantes, no sentía miedo, sabía que aquella criatura le era familiar pero ¿de dónde? Forzó su mente tanto como pudo para poder recordar pero era en vano, al mismo tiempo dentro de su mente se arremolinaban diez mil pensamientos y ninguno con la suficiente coherencia como para poder pensar algo concreto. De pronto ese terso aroma de café y miel se incremento, la habitación se envolvió en café y miel, todo se arremolinaba, la criatura permanecía inmóvil, pero sus ojos cada vez eran más nublados como perdiéndose también en un torbellino de pensamientos, aunque seguramente aquella podría ser más coherente que él. Después de lo que pudieron ser horas de aquella delicada inmovilidad, la criatura se acerco a él, y a cada paso se hacía más femenina, sus rasgos se hicieron hermosos y un poco exóticos, sus ojos se hacían negros a cada paso, pero su piel permanecía gris, como muerta. Se acerco lentamente hasta él y cuando estaba a suficiente distancia lo besó. El beso más tierno que aquel había sentido alguna vez, aun así sus labios eran fríos y a medida q se dejaban ahogar en tan dulce beso el sentía el frío acero penetrando a través de su estomago, entraba suavemente, casi sin causarle dolor, era más fuerte la dulzura de aquel beso que cualquier otra sensación. Él no la detuvo, tampoco se movió, sólo dejo que el acero frío entrara, no le importó sentir su sangre caliente fluyendo fuera de él, no le importo si moriría, si este era su final y finalmente se olvido de intentar saber quién o qué era tan desgraciada y hermosa figura que lo asesinaba con un beso. Poco a poco perdió el conocimiento pero el simplemente se entregó a tan caprichoso beso, a aquellos labios que sabían a miel y café, se dejo morir en un beso agridulce, sin intentar comprender, sin intentar detener aquel final. Y fue en el instante en que no pudo sostenerse más que recordó todo. Por fin pudo recordar a aquella criatura asesina; abrió sus ojos para verla por última vez y sintió que llegaba hasta él un terso aroma, una mezcla de miel y café. Sin pensarlo mucho decidió levantarse y averiguar la procedencia de tan dulce encanto…


"ChristianFlakel"
Colombia

lunes, 14 de diciembre de 2009

Se Nos Acaba el Tiempo

Se acaba el tiempo
De las ilusiones incompletas,
El sueño perdido
De las canciones sueltas.

Somos dos perdidos infinitos
En un vacío lugar,
Pero se nos acabo el tiempo
Y ahora solo queda el jamás;
Se nos acabaron las palabras
Que nos hacían luchar
Por ese amor incompleto,
Ese poder especial.

Ahora se nos queda chico el mundo,
Se nos acabaron las noches,
Se nos acabo el respirar,
Nos quedamos sin lugar.

Ya no somos los mismos,
Ya no queremos luchar,
Ahora sólo queda el vacío
Del inconcluso final.

Se nos acabo el tiempo
Para querer amar,
Se nos acabaron los hechos
Ahora sólo queda el final.
Nos quedamos sin recuerdos,
Se nos acabo el querer recordar,
Nos quedamos con los cabos sueltos
Y no los queremos atar.

Se nos acabaron los sueños,
Se nos acabo el fantasear
Con lunas perdidas
Sobre el infinito mar,
Nuestro mar de la paz,
Nuestra playa sin final;
Se nos acabo la arena
Para querer caminar.

Ya no queremos las manos
Sólo queremos el final
De este inaudito instante
En que ya no queremos hablar.

Éste es el final de todo,
Es el todo que quisimos,
es la nada sin nosotros,
somos tú y yo en el final.

Ya no hace falta más nada
que queramos continuar,
es lo que siempre esperamos
y hoy es el día de nada más.

Y es entonces q yo pienso
que ya no quiero continuar,
no hacen falta más palabras,
no quiero volver atrás.
Mis pasos están dados
no hace falta ninguno más,
ya no hace falta tu voz cortante
enredada en pensamientos de un final.

Y es ahora que yo siento
es la hora de continuar.
mis pasos ya están dados
y solo quiero caminar,
seguir mi ruta vagabunda
hacia la nada, hacia el mar,
lejos de la selva de recuerdos
de la matanza y la crueldad.

Hoy sólo quiero continuar despierto
Y caminar hasta olvidar
Que alguna vez fuimos los presos
De una lagrima en el mar.

“ChristianFlakel”
Colombia