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sábado, 6 de marzo de 2010

Verte más, extrañarte menos.

Te miro, pero no estás
lo que miro es tu reflejo,
como bandera que ondea al viento
difusa
rumores que escuché desde lejos.

Día a día compruebo que el filósofo estaba equivocado
pues te pienso, te pienso, te pienso
pero no estás

Y no he hallado la combinación
para abrir esa barrera
invisible y poderosa como el viento
que me impide llegar a tí,
traerte cual barco de mercader
que llega cargado con cosas valiosas
y cambiarlas por esta inquietud
que me invade incesante.

"Giac
"México, D.F.
mail de contacto: jjfgyc@hotmail.com

lunes, 15 de febrero de 2010

Amigo in-visible y poderoso


Hace algunas semanas recibí la visita de un amigo que hacía tiempo no sentía, claro que de vez en cuando llegaban noticias suyas, uno que otro rumor que al poco tiempo se desmentía o confirmaba.


Ahora que estuvo aquí me hablo de muchas cosas, de sus viajes en Sudamérica, de los meses en Europa; yo le conté de mis trabajos, de mi familia, de mis otros amigos, de cómo me va con mis padres, de mis preocupaciones y de mis anhelos.


Él, como siempre, escuchó paciente y atento, de repente soltaba una carcajada inevitable o una risa simulada pero comprensiva. En otras ocasiones me gritaba celebrando mis aciertos y siempre me miraba marcando mis errores y con una palmada en la espalda me ayudaba a corregirlos.


Hacía tiempo que no lo escuchaba, que no lo sentía como en estas semanas pasadas. Temprano por la mañana, mientras preparaba el desayuno me contaba de su viaje de la noche anterior que apenas había terminado.



Me deleitaba sentir su frescura en mis mejillas y también como acariciaba mi cabello.


Cuando por la noche, después del trabajo volvía a casa caminando me acompañaba todo el trayecto y platicábamos de cómo había estado la jornada. Él siempre dando recomendaciones, sugerencias de que debería cuidarme mejor, que debería cambiar de trabajo, que ya le presentara a mi novia, si es que ya tenía una, etcétera.


También me invitaba a dar la vuelta por la noche corriendo con él, yo en el auto, y él a mi lado y detrás, a veces rebasándome y otras dejándome tomar la ventaja. Cuando estaba yo muy cansado sólo me acompañaba a casa para poder cenar y al acostarme se quedaba a mi lado para contarme al oído las historias más fantásticas que alguien pudiese imaginar. Ya tarde por la noche y yo estando dormido, las susurraba por debajo de la puerta o por la rendija de la ventana entreabierta. Me contaba todas esas historias ocultas y desconocidas de la humanidad, esas que de haberlas contado a otro ser humano no habría entendido; y habrían causado sobresalto y terror por las noches. Pero no es así en mi caso, a mí me gusta que me diga al oído todo eso que él sabe, todo eso de lo que se entera en sus viajes por el mundo, y claro, he de admitir que hay historias que no entiendo del todo pero aun así me gusta que me las cuente.


Cuando yo le cuento como me siento él siempre me empuja hacia donde debo ir y me muestra lo que debo hacer, o me frena cuando siente que me estoy equivocando de ruta. Siempre me dice cosas que me ayudan a ordenar mis ideas, cosas que me ayudan a relajarme, que me tranquilizan.


Sé que hay gente que no le hace caso, me lo ha dicho, otros no conocen su poder o más bien no lo toman en cuenta. Pero yo lo he visto y no le tengo miedo. Me gusta tener un amigo tan poderoso…


A mí me gusta sentir el viento, el poder del viento.


"Giac"México,
D.F.
mail de contacto: jjfgyc@hotmail.com

jueves, 28 de enero de 2010

Detente corazón

Detén el tiempo corazón,
que tengo demasiado ácido el pecho
y tú sigues tan orgullosa
que veo todo más claro.

Detén el auto corazón,
que quiero verte sin oír el ruido del motor
y saborear tu sonrisa conquistadora.

Detén mis manos corazón,
que si digo una frase más
volveré al auto, donde el tiempo
dio mi pecho en tus manos.

Dame un momento
para contener el aire dentro mío
y oír tus labios resbalar
sobre tus dientes
cuando me tomas preso
con tus palabras.

"Giac"
México, D.F.
mail de contacto: jjfgyc@hotmail.com

martes, 12 de enero de 2010

Un viaje

Abrázame fuerte
déjame abrazarte con fuerza
déjame ver en tus ojos
déjame estar contigo esta noche

las nubes como algodón en todo el cielo
tu mano en la mía
descanso acostado en el pasto
y me doy cuenta que no estás aquí

quiero que sepas que quisiera que el amor
que siento por ti no fuese
como el sol en las nubes reflejado
que poco dura y cenizas al rojo vivo parece

"Giac"
México, D.F.

martes, 5 de enero de 2010

Tu lejanía

Acostado en el pasto veo el sol
ocultándose lejos de mí por encima de todo
muriendo lentamente,
dando su último grito sobre las nubes
las cuales al escucharlo arden
como el fuego.

Y quedan solo cenizas
un lejano recuerdo de llamas brillantes
que reclaman extinción de su existencia
así poco a poco la noche y su obscura
manta me cubre y borra mis recuerdos de ti.

"Giac"
México, D.F.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Escritores que inspiran


Giac, mandó este poema al blog y además hizo la traducción. No sabemos de quién es pero si alguno de ustedes, visitantes, tienen alguna pista, sería muy bueno que nos la compartieran.


Dulzuras

Para Alfredo Tusti y para Sandro Benedetti, que hacen más dulce mi juventud.

Mi corazón

Mi corazón es una roja
mancha de sangre en la cual
baño, sin que pudiese
la pluma, por dulces pruebas

eternamente moverse.
Y la pluma se mueve
y la carta se enrojece
siempre por nuevas pasiones.

El día vendrá: sé que
esta sangre ardiente
no respetará un trato,

que mi pluma tendrá
un estrepitoso quebrar...
...y entonces moriré.


Poema original:

Dolcezze

Per Alfredo Tusti - e per Sandro Benedetti che più dolce fanno - la mia giovinezza.

Il mio cuore

Il mio cuore è una rossa
macchia di sangue dove
io bagno senza possa
la penna, a dolci prove

eternamente mossa.
E la penna si muove
e la carta s'arrossa
sempre a passioni nove.

Giorno verrà: lo so
che questo sangue ardente
a un tratto mancherà,

che la mia penna avrà
uno schianto stridente...
...e allora morirò.